4/19/21

ACTIVIDAD: LA BOLSA DE LAS EMOCIONES (4 AÑOS)

Hay un cuento que se titula El monstruo de colores. El Monstruo de Colores no sabe qué le pasa. Se ha hecho un lío con las emociones y ahora le toca deshacer el embrollo. Una historia sencilla y divertida, que introducirá a pequeños y a mayores en el fascinante lenguaje de las emociones.

Día a día tenemos que llevar con nosotros una bolsa, la bolsa de las emociones. Os enseño lo que nos hará falta:

  • Una camiseta vieja blanca.

  • Tijeras.

  • Un folio.

  • Lápiz.

  • Rotuladores especiales para tela.

  • 5 vasos de plástico.

  • Restos de goma-eva blanca, negra, roja, azul, amarillo, morado y verde.

  • Rotulador permanente negro.

  • Celo transparente de doble cara.

  • Pistola de silicona caliente.


ORDEN

FOTO

EXPLICACIÓN








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Empezaremos cortando las mangas y la parte de abajo en tiras. Después anudamos las tiras para que nuestra bolsa quede cerrada.









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A continuación, dibujamos el un folio al monstruo, calculamos las medidas y lo recortamos. Después calcamos el dibujo en la bolsa con un rotulador especial para telas.









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Ahora, pintamos al monstruo por dentro con rayas y por detrás igual, simulando el lío que tiene el monstruo con las emociones. También pintamos las tiras alternando los colores.




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A continuación, cogemos recortes de goma-eva y realizamos al monstruo de cada emoción. Los ojos y los dientes irán pegados con silicona caliente. Esto lo utilizaremos para la actividad.







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Pegamos los monstruos al vaso y cortamos trozos de goma-eva y lo guardamos en su respectivo vaso. Todo esto estará dentro de la bolsa.







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Y esto es todo, ya tenemos nuestra bolsa de las emociones.


Una vez que tengamos nuestra bolsa, ya podemos comenzar con la actividad. Que tendrá como objetivos reconocer las emociones y clasificarlas.

Con la bolsa y los tarros de las emociones, la persona que dirija la actividad ya estará listo para comenzar la actividad. Comenzaremos sentándonos en asamblea y contándoles el cuento.

Tras ello, cogeremos los tarros de las emociones y tiraremos su contenido (que serían las emociones) al centro y diremos: “¡Oh no, las emociones del monstruo se han vuelto a liar! ¡Vamos a ayudarle a ordenarlas!”. Este será el momento en el que invitaremos a los niños a participar en la clasificación de las emociones.

Cuando terminen, les haremos preguntas que deberán ir contestando al azar. Tratarán sobre el cuento y las emociones que hemos aprendido, algunos ejemplos podrían ser:

  • ¿El monstruo las conocía o se hacía un lío?

  • Y nosotros, ¿Cómo tenemos las emociones, claras o enredadas?

  • ¿Han coincidido los colores que habíamos pensado con los del libro?

  • ¿Nos damos cuenta de que cada uno puede sentir las emociones de varias formas y, por lo tanto, darles colores, movimientos y respuestas diferentes?

  • ¿Os ha gustado el cuento?